| No
es nuestra intención extendernos excesívamente en este capítulo,
aunque no sé si lo conseguiremos. Amo allá.....abreviando....
A ver....¿Por dónde empezar? Bien, podríamos
decir que todos los miembros de AMORIR que tocan algún instrumento
comenzaron a hacerlo de jóvenes de manera autodidacta. Tan sólo
uno de ellos, que nosotros sepamos, ha complementado la práctica
autodidacta con estudios musicales posteriores, en este caso en el Conservatorio.
Nos estamos refiriendo a Félix Sanz-tana, claro....”The Boss”
...el único que ha conseguido convertir su afición del alma,
tocar la guitarra, en su trabajo diario como profesor de música.
Un gran mérito, no cabe duda. Y envídia para muchos.
En esa práctica autodidacta juvenil que antes
comentabamos hay un momento sin duda importante, en el que empezamos......
la verdadera historia del grupo AMORIR.
.......hace mucho, mucho tiempo......en una galaxia no
muy lejana.......
Capítulo 1, o de cómo
donde menos te lo esperas salta la liebre.
Érase una vez, allá por el Pleistoceno
(o casi) un grupo de amiguetes que dedicaban su tiempo libre a pegar patadas
a un balón o a quien fuera. Eran los últimos años
70 y primeros 80 y el Morito, consumado guitarrista en aquel momento (era
el único de la peña que sabía tocar) formó
un grupo llamado Rh+ junto al Pipo (hermano menor del Ozzy) a la voz,
Txorete en el bajo, Javi a la batera y Juancar, el hermano mayor de Gelu,
a la otra guitarra. Hay que recalcar, no obstante, el importante papel
que desempeñó Rh Positivo al ser los precursores de la llamada
“movida repelegueña”,....y que por cierto...... nos
acabamos de inventar por la puta cara...!! Essssseee homenaje !! (....es
el espíritu.....). Por lo demás, decir que el sótano
de la iglesia de San Cristóbal en Repélega era el lugar
de ensayo de Rh Positivo, aunque tras algún vehemente intercambio
de pareceres con Don Artemio, el párroco a la sazón, hubieron
de cambiar de local. Con la Iglesia hemos topado.
Sin
embargo el germen de la música nos había contaminado ya
de manera irremediable: Emo realizó un trueque digamos que no muy
legal y se hizo con su acústica Epi, Sanz compró su primera
guitarra y junto al Pipo, que también estrenaba guitarra, nos dedicábamos
horas y horas a tocar las canciones de un libro de los Beatles que tenía
el Moro. Eso sí, buscando aquellas que no tuvieran ninguna cejilla.
Así transcurría el tiempo: tocando, batiendo
records mundiales de comer sándwiches de mortadela y echando algún
que otro partidito. Cuando Rh+ se disolvió, el Moro y el Pipo se
juntaron a Emo, Ozzy y Sanz para tocar otra vez en el sótano, pero
con las guitarras españolas. El Moro, que había descubierto
su vena percusionista tocando la caja durante su mili en Melilla, golpeaba
con sus manos un armario que por allí había, completando
la función con chistidos de sus labios imitando al charles y los
platos. ¡Joer, cómo sonaba el armario!
Capítulo 2. Metal Nova
Metal Nova estaba formado por los cinco fantásticos:
Ozzy a la voz, Emo al bajo, Pipo a la guitarra, el Moro a la batera y
Sanz a la otra guitarra. En la antigua escuela de FP nos cedieron un local
allá por el 86 y ya con instrumentos de verdad (hasta con batería)
empezamos a funcionar. Al lado ensayaban Eskorbuto, Halley, Talión
y algún que otro grupo de la época. Metal Nova tocaba sus
propias canciones, no versiones, las versiones sólo para los íntimos....canciones
propias de las que por cierto existen un par de maquetas (que encontrareis
para descargar en la sección Multimedia) y decir por lo demás
que el grupo llegó a actuar en lugares como el Madison Squ.........
no, pera,...... que fue en........ Talavera de la Reina.
El local empezó a ser frecuentado por una serie
de incondicionales (Ratt, Gupy, el Navas, Maky, Luigi, el Comu, más
tarde Agus, Iñako, Goio y muchos más) y allí matábamos
el rato a golpe de heavy metal, contando cuántos taponcitos hay
en una botella de whisky DYC, partidas de parchís, subastao y bazas…
Entre los que se dejaban caer por allí estaba Bitxu, que pronto
impresionó por sus variados registros de voz y su asombroso talento
como showman, y que tenía la costumbre de cantar de espaldas al
público, hábito que ha superado gracias a un tratamiento
de shock.
Capítulo 3. AMORIR
Fueron muchos años de buenos y no tan buenos
ratos, horas de aburrimiento (el paro es mu jodido) y momentos fantásticos
e inolvidables (snif). Todo acabó como en el Hotel de Portugalete
y en la Torre Windsor: especulaciones inmobiliarias redujeron a cenizas
el local con todo o casi todo dentro. Corría el año 1999
y había que buscar otro sitio. Ese fue el inicio de una nueva etapa,
un proyecto en el que la asociación y el grupo tomaron un mismo
nombre.... un nombre que de sobra conoceis: AMORIR
Con el tiempo, Gelu primero y Txorete después
se unieron a la nave para completar la banda y cerrar el círculo.
Alea jacta est. La historia continúa. Espero, voto a Brios.
Próximo capítulo: CONCIERTOS Y REPERTORIOS
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